lunes, 15 de agosto de 2016

Pablo Neruda por Roberto Di Vita


              Conocí a Pablo Neruda en el mes de febrero de 1971, en Valparaíso, en uno de sus últimos recitales, cuando toda Chile significaba la esperanza de lo justo y de todo lo nuevo, que portaba el gobierno de la unidad popular y de su presidente mártir, don Salvador Allende.
              Eran los días de nuestra contribución a los trabajos voluntarios, de la brigada estudiantil internacional y al enterarnos que Pablo Neruda, se despedía antes de partir a Francia en carácter de embajador, sólo fue trepar a un trencito de sueños y cruzar sus montañas y nubes en un viaje mágico.
             Vimos por vez primera el Océano Pacifico, de Valparaíso, en un día nublado y frío, pero antes el calor poético de Pablo, la sonrisa encantada de Matilde, el canto de los músicos que lo acompañaban, el fervor de las juventudes, de los obreros y estudiantes que escuchaban con atención sus poemas, grabó en mis ojos uno de mis mejores instantes,
             Este mes de septiembre con la promesa renovada de sus nuevos brotes, para lo verde del vegetal y de la vida, en esta parte de Sudamérica; es el mes del fallecimiento de Pablo Neruda; fue un día 23, de triste recuerdo para el sufrido pueblo chileno, pero que marcará a fuego infinito, para no olvidar a todos los genocidas y sus clases dominantes.
             Crepusculario. Hondero entusiasta. Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Residencia en la tierra. Tentativas del hombre infinito. Anillos y El habitante. España en el corazón. Canto de amor a Stalingrado. Canto general. Son parte de sus poemarios que ganaron la permanencia universal poética.
             Hace unos años me encontré una mañana con el poeta Jaime Gelfman, cuando los dos vivíamos en esa época en San Martín, me paró para leerme con fervor una poema de Pablo; grande fue su sorpresa cuando le mostré  que llevaba conmigo un libro azul, con letras doradas, era una Antología  de Pablo Neruda; esa mañana reímos  y nos nerudiamos los dos.
Pablo Neruda, nació un 12 de julio de 1904, en Parral,  Chile, una parte el continente sudamericano, para vivir por siempre en sus poemas, de este Pablo, de todos los Pablos del mundo que leen y hacen del poema, una poesía de “fuego y humo, de pan y vino”; repartida y dada con generosidad ; como decía el poeta...

EN TI LA TIERRA  de Pablo Neruda, ( libro: Los versos del capitán) 

Pequeña
rosa,
rosa pequeña,
diminuta y desnuda,
parece
que en una mano mía
 cabes,
que así voy a cerrarte
 y a llevarte a mi boca,
pero
de pronto
mis pies tocan tus pies y mi boca tus labios,
has crecido
suben tus hombros como dos colinas,
tus pechos se pasean por mi pecho,
mi brazo alcanza apenas a rodear la delgada
línea de luna nueva que tiene tu cintura;
en el amor como agua de mar te has desatado;
mido apenas los ojos más extensos del cielo
y me inclino a tu boca para besar la tierra.


 Nota públicada hace un tiempo en rev LAK-BERNA

4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Que tiempos hermosos son; los del amor y el poema. Roberto .

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  2. Ayer partiste Jaime, quizás para encontrarte con Pablo Neruda y seguir leyendo sus poemas, Hasta Pronto poeta Jaime Gelfman, Viva Pablo de todos los mismos Pablos del Mundo!. amigos de amigos, roberto romeo di vita . 5 de marzo de 2017

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